miércoles, 2 de febrero de 2011

La oscuridad espiritual de la Madre Teresa.



Frecuentemente pensamos que los santos tienen la gran ventaja de sentirse constantemente en la presencia de Dios. Por lo tanto, imaginamos que las cosas fueron muy fáciles para ellos, por lo menos espiritualmente. Así pues, pensamos que Teresita del Niño Jesús pudo haber sufrido físicamente, pero siempre tuvo el consuelo de la oración. Permítanme recordarles que algunas veces fue mucho más difícil para los santos que para nosotros mismos.
Piensen en la Madre Teresa. Una vez que sus escritos y cartas personales se hicieron del dominio público, supimos que la Madre Teresa experimentó una oscuridad espiritual intensa que la acompañó en sus últimos años. Éste es un hecho no muy conocido de su vida. Su diario fue recientemente publicado bajo el título Ven. Sé mi luz.“En mi alma”, escribió, “siento un terrible dolor de pérdida, de que Dios no me quiere, o de que Dios no es Dios, de Dios como alguien inexistente”. Ésta es la Madre Teresabatallando con sentimientos de la no existencia de Dios. Con el paso del tiempo, comenzó a ver que este sentido de abandono era una manera en la que Dios la acercaba aún más a la figura de Cristo abandonado y a los pobres abandonados.
¡Aquí lo tienen! Muchos de nosotros pensamos que los santos pudieron haber tenido vidas difíciles –todos los que trabajan con los pobres y los fundadores de órdenes religiosas–, pero pensamos que la tuvieron muy fácil cuando se trataba de la fe y la oración. Y esa clase de actitud o pensamiento en ocasiones funciona como un pretexto. Decimos: “Puesto que los santos tuvieron algún tipo de unión mística, el vivir el Evangelio fue muy fácil para ellos. Así pues, dejemos la radicalidad del cristianismo para ellos”.
Pero como nos lo manifiestan Santa Teresita del Niño Jesús y la Madre Teresa, esto no siempre es el caso. Algunas veces batallanmás que nosotros mismos. Esto hace que su ejemplo de vida sea aun más inspirador para nosotros y nos ayude a sentirnos mucho más cerca de ellos. Nos ayuda saber esto cuando estamos batallando en nuestra propia vida de fe, tanto como los mismos santos batallaron.

1 comentario:

Veronica dijo...

amen!! que los santos intercedan y nos den la fuerza para seguir a todos los que pasamos por pruebas. La fe que quiera ponerse al servicio de Dios siempre va a ser una fe probada. Paz y bien =) y adelante!